Biomecánica de la carrera a pie

El número de corredores crece a pasos agigantados cada año, lo cual puede verse reflejado en las inscripciones en las pruebas atléticas populares, entre otras.

Siendo este deporte tan masivo, económico y “fácil” de llevar a la práctica, tan solo un par de zapatillas y espacio para salir a entrenar son suficientes y a veces le quita su valor técnico biomecánico que lleva aparejado.

En la carrera a pie encontramos cinco partes/fases que a continuación describiremos brevemente:

1.-Impulso;

2.-Fase aérea;

3.-Amortiguamiento;

4.-Sostén;

5.-Acción de tronco y brazos.

El IMPULSO, se realiza en la zona del metatarso, evitando el completo contacto del pie con el suelo, impidiendo así un mayor rozamiento con el suelo y mejorando la reactividad de la musculatura implicada. En este momento la pierna se encuentra extendida.

FASE AÉREA, comienza cuando el centro de gravedad sobrepasa la cabeza de los metatarsianos de la pierna de impulso y finaliza cuando el pie de la pierna libre toma contacto con el suelo.

AMORTIGUAMIENTO, comienza cuando el pie toma contacto con el suelo en el metatarso, realizando una ligera rotación en su parte externa, de manera involuntaria, propio del movimiento natural en la carrera a pie.

SOSTÉN, esta fase se inicia en el amortiguamiento, anteriormente mencionado y finaliza con la impulsión. Debe tener el menor recorrido posible, ya que corresponde al grupo de las fases de desaceleración.

El TRONCO Y los BRAZOS. La correcta colocación del tronco (ligeramente inclinado hacia adelante), y la acción de brazos, pueden beneficiar o dificultar el desarrollo de la carrera.

Los brazos deben acompañar la acción de miembros inferiores, realizando movimiento convergente por delante y divergente por detrás del cuerpo, con una angulación de 90 grados en todo momento. Los mismos deben ir relajados y coordinados, generando así un acople de movimiento armónico para el desarrollo correcto de la técnica.

La mano semicerrada completa la descripción de miembros superiores, llevando a cabo así la función de equilibrio y compensación de acción de piernas, cadera y tronco. 

En un parque o pista de atletismo, no vamos a encontrar dos individuos que realice idénticos movimientos (profesionalmente hablando), ya que cada uno está también condicionado por su composición corporal. Pero SÍ se respetan los parámetros generales descritos anteriormente y las diferencias se dan también, en el llamado a veces “ESTILO PERSONAL”.